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"... en febrero cuando todo ilumina, es la murga que respira carnaval ..."

 


¿DE QUÉ HABLAMOS CUANDO HABLAMOS DE CARNAVAL?....

El Carnaval, fiesta popular milenaria, toma distinta forma en cada lugar del mundo donde se festeja. A pesar de lo cual, desde sus inicios a la actualidad, este rito tiene características que en toda época y lugar se manifiestan: es el tiempo para burlar las tristezas, abusos y rutinas de la vida cotidiana con ironía y alegría a través de disfraces, cantos y juegos callejeros. Este ritual popular está abierto a toda la comunidad y se realiza en el espacio público: calles y plazas.

Fiesta del disfraz, el carnaval propone en la mascarada la confusión de los lugares sociales. En él se vivía el mundo al revés, las ambivalencias de la vida cotidiana se juntaban y se mezclaban: ángeles y demonios, pobres disfrazados de ricos, humanos en animales, sirvientas en reinas, hombres en mujeres, reyes, ricos y curas con mascarita y disfraz. A las prohibiciones se las licencia, dando lugar a locuras y diabluras: el carnaval es el tiempo en el que todo es posible.

EL CARNAVAL EN LATINOAMÉRICA....

En Latinoamérica, el Carnaval llega con la colonización. Es en esos "cuatro días locos de carnaval" ubicados en el almanaque cristiano cuarenta días antes de la Pascua, donde todos encontraron espacio para realizar sus propios festejos: los pueblos originarios agradecían a los dioses la posibilidad de la tierra fértil, los negros esclavos bailaban y cantaban manteniendo sus rituales, y los criollos y colonizadores se divertían con costumbres importadas de Europa.

EL CARNAVAL EN NUESTRO PAÍS...

En Argentina estos festejos de Carnaval fueron desarrollándose según los modos culturales y climáticos de cada región del país. Son muy característicos los carnavales del Noroeste y del Litoral.

EL CARNAVAL PORTEÑO…

En la ciudad de Buenos Aires el carnaval ha sido siempre un festejo callejero, con una gran importancia en el barrio. A través de los años, ha ido tomando distintas características.

En el carnaval del 1800, los porteños festejaban con bailes y juegos callejeros, a la vez que se presentaban comparsas y tamboriles. Con el nuevo siglo son las agrupaciones humorísticas y murgueras las que toman relevancia, a la vez que se organizan bailes de carnaval en teatros y clubes. En 1950, los grupos murgueros pasaron del tachin tachín de latas y bombines al bombo con platillo y el silbato. De disfraces y trajes viejos al revés a levitas de raso, de los espejitos y tapitas a las lentejuelas. Plazas, clubes y teatros era el lugar de encuentro de la murga y de todos los vecinos ya que el Carnaval era una fiesta de todos y para todos. Era un festejo popular, feriado, como los de la fogata de San Juan y otros tantos.

EL CARNAVAL HOY…

En la actualidad el Carnaval se realiza durante 4 fines de semana de febrero y marzo: en los barrios los vecinos organizan corsos callejeros donde actúan las murgas porteñas y otras agrupaciones carnavaleras. La conformación socio cultural de la población de esta ciudad fue aportando variados elementos que caracterizan hoy en día al carnaval y a las murgas. La transmisión generacional, a través del cumplimiento del rito del carnaval, es la que ha permitido que, a pesar de las repetidas ocasiones en las que fue prohibido durante el siglo 20, este ritual permanezca hasta la actualidad.

Como consecuencia de la dura política represiva de la dictadura militar (1976-1983) el carnaval sufre durante la década del ´80 una reducción importante. Durante los ´90, la murga porteña encuentra en el proceso de aprendizaje nuevas vías de expansión y comunicación. Esta situación dio como resultado un resurgir cuantitativamente significativo y la renovación de este arte popular. En el carnaval 2004, la Ciudad de Buenos Aires se vio adornada por cuarenta corsos, 110 agrupaciones de carnaval desfilando en ellos y alrededor de 800.000 vecinos disfrutándolos.

¿POR QUÉ UN CARNAVAL...?

El Carnaval se contrapone con las leyes y hábitos del mundo moderno. "Enfatiza las aspiraciones de quiénes se permiten invertir tiempo en soñar. El Carnaval hace posible vivir los sueños, soñar la vida. Hacer cierta la posibilidad de concebir un espacio dónde hay lugar para todos". (Alicia Martín, Libro "Fiesta en la Calle")

Seguidores del Momo, dios griego de la sátira y la burla, los murgueros unidos por el humor desfilan sus canciones y piruetas, demostrando que más allá de las miserias de la vida cotidiana, el humor y la alegría siguen siendo valores universales y libres. La alegría no viene envasada ni se compra en los supermercados. Es pública, se comunica y se transmite. Cada persona que desfila su traje murguero, se transforma: es un artista. El murguero sale y da con corazón todo de sí cada vez que un bombo lo hace latir.

Porque en su pasión la murga es el encuentro colectivo de la gente construyendo un proyecto común.

POR EL FERIADO DE CARNAVAL...

Desde 1997 las murgas buscamos recuperar el Feriado de lunes y martes de Carnaval que Videla en 1976 suprimió mediante la "ley" N° 21.329 coherente con la lógica dictatorial. Bajo el lema "El Carnaval no ha muerto. Recuperemos la Alegría" y con la consigna de obtener para la fiesta del Rey Momo "un lugar en el almanaque y un espacio en la ciudad", las murgas porteñas, marchamos año a año, desfilando por las calles para que la democracia "libere" al Carnaval.

Sabemos que esto no va a resolver los grandes y graves problemas económicos y sociales de nuestro país. Sin embargo, un feriado para el Carnaval implicaría un momento más de encuentro para todos, bailes, corsos, cantos, festejos y actividades culturales de todo tipo para vecinos y turistas, dando una nueva oportunidad a la alegría.